No me preocupa especialmente que aparezcan, aparte de Izquierda Unida, más partidos a la izquierda del PSOE. Por suerte para la izquierda la CUP crece lenta pero firmemente en los Països Catalans reclamando “independencia y socialismo” y en España es una lástima que Izquierda Anticapitalista no tenga más espacio. Sin embargo, aún habiendo opciones fuera de Izquierda Unida como la CUP o Izquierda Anticapitalista algunas personas bien intencionadas han decidido embarcarse en Equo, un partido que vende novedad y frescor verde. ¿Conocían estas personas a IU, a IA, o a al Confederación de los Verdes (que tras un primer acercamiento han huído de Equo para irse con IU) más allá de las siglas? La sensación en muchos casos es que no.

Pero lo que realmente me aterroriza y me caga de miedo, a parte de algunas declaraciones de Uralde, es el caracter cada vez más liberal de su padre, el Partido Verde Europeo y especialmente de los que lo controlan: los Grünen (Verdes) alemanes. Lo que me preocupa es que Equo nace preñada de liberalismo.

A Einstein le atribuyen la frase “si no sabes dibujarlo es que no lo entiendes“. No le faltaba razón al compañero así que ayer, en medio de una de esas reuniones sobre lo rojo y lo verde y qué queremos ser de mayores me dispuse a hacer un garabato en la libreta que terminó en este churro (y sí, los tachones son censura):

 

Ante el esquema de arriba la pregunta es: ¿tendrán las bases de Equo suficiente fuerza como para desmarcarse de las políticas liberales del PVE y de los que lo controlan, los Verdes Alemanes? ¿en qué medida ayudará ICV a este proceso? ¿qué porcentaje de militantes ninis (“ni de izquierdas ni de derechas”) está entrando en Equo? ¿cómo está el balance interno entre ninis y claramente de izquierdas? ¿cual de las dos tendencias se acabará imponiendo?

No conocemos que está pasando abajo, pero si tenemos una idea muy fidedigna de quienes son los de arriba. Sirva el siguiente artículo para enmarcar un poco más el debate. El artículo es parte de uno mayor titulado “El laboratorio de la eco-burguesía” publicado en el Le Monde Diplomatique de este mes, y ofrece algunos datos para entender quiénes son los verdes alemanes.


Joschka Fischer y los “golden grünen”


Los recientes éxitos electorales de los Verdes alemanes, y las fantasiosas encuestas que realizan, han desencadenado especulaciones en cuanto a una posible candidatura de Joschka Fischer [antiguo líder de Los Verdes alemanes] para las elecciones legislativas de 2013. Peso pesado preferido de la prensa alemana y durante mucho tiempo festejado como “el político más popular del país”, el ex vicecanciller y ministro de Relaciones Exteriores de la era Schröder sería el mejor ubicado en la izquierda para suceder a Ángela Merkel. Por más que el interesado ha jurado que excluye “cualquier retorno a la política”, sus negaciones no hacen más que atizar el entusiasmo de los editorialistas por el “viejo sabio”, amante de la buena comida y de los buenos vinos. Los diarios de derecha no son los últimos en cortejarlo. En un editorial titulado “Los Verdes, ¿podrían también suministrar el canciller?”, el diario Die Welt, florón conservador del grupo Springer, también alaba las “cualidades casi bíblicas de que Joschka Fischer ha dado pruebas como dirigente”. Y concluye con una referencia indirecta: “Fuera de Fischer, no hay nada bueno. Pero no quiere aceptar. ¿O ahora sí?”.

Si el ecologista más codiciado de Alemania no se deja convencer, no es sólo por modestia o cansancio. Es también porque se dedica a gozar en su jubilación de un talento no menos “bíblico” que sus cualidades de conductor de hombres. Siguiendo el ejemplo de su amigo Gerhard Schröder, enrolado por el grupo Gasprom en cuanto perdió las elecciones de 2005, Fischer saca provecho en las multinacionales de la agenda de direcciones que llenó durante sus años en el poder. Su sociedad “consultora”, Joschka Fischer & Co (el “Co” designa a su asociado Dietmar Huber, portavoz del grupo de los Verdes en el Bundestag de 1995 a 2004) tiene como clientes a BMW, Siemens y REWE, el gigante europeo del “hard discount”. Además desde hace un año se ocupa de promover el proyecto de gasoducto del consorcio europeo Nabucco, especialmente entre los dirigentes de Turkmenistán, Irak y Turquía, un destino a medida para el ex-jefe de la diplomacia alemana.

Cuando se le pregunta cuántos millones de euros le producen sus buenos contactos, la figura tutelar del movimiento ecologista replica: “Yo rindo cuentas al fisco. Como ustedes pueden ver, ésta es la ventaja de mi última transformación”. Fischer rinde sus cuentas con preferencia a Madeleine Albright, ya que la consultora fundada por la ex-secretaria de Estado de Bill Clinton, The Albright Group LLC, acude desde 2008 a su homólogo alemán para engrasar el “diálogo” entre inversores y gobernantes del mundo entero. También en este caso el monto de sus honorarios es confidencial, pero uno apostaría a que no es inferior al salario de un canciller.

La trayectoria del ex “golpeador de policías” de Frankfurt -Fischer militó en el grupúsculo Combate Revolucionario (RK) en los años 1970- no sorprende demasiado a sus camaradas ecologistas. Desde que le tomaron gusto al poder, la práctica consistente en “hacer política de otra manera”, es decir, utilizar su currículum de diputado como un abre puertas en el mundo de los negocios, es un uso bien establecido entre ellos. Andrea Fischer (sin vínculo de parentesco con Joschka), ministro Verde de Salud en el Gobierno de Schröder, se unió en 2006 a la agencia de comunicación Pleon, especializada en el lobby a favor de la industria farmaceútica. Hoy es “consultora independiente” de las industrias de la salud. Su compañero Norbert Schellberg siguió el mismo camino: portavoz de los Verdes en Berlín, defiende simultáneamente los intereses de la Federación de Farmacéuticos (VFA), el principal grupo de presión de los laboratorios.

Michael Vesper, por su parte, prefiere el póquer “en línea”. En marzo, el ex-secretario general del grupo de Los Verdes en el Bundestag y ex-ministro de Vivienda de Renania del Norte-Westfalia participó en un seminario de “decididores top” organizado por la revista Sponsor’s y los industriales de los juegos de dinero en Internet. Una estancia con todos los gastos pagados en un palacio de la Isla de Sylt, importante lugar de la jet-set alemana, en compañía de la vieja gloria del tenis Boris Becker y del ministro de Economía de Baja Sajonia, el liberal Jörg Bode. ¿Cómo rechazar semejante regalo?

La difusión de los adeptos al fischerismo -los “Golden Grünen”, como los llaman los disidentes- no deja afuera a las barritas de chocolate. El grupo estadounidense Mars Incorporated le confió la dirección de su departamento “Salud, nutrición y desarrollo sostenible” al ex-diputado verde Mathias Berninger, que hasta 2005 fue secretario de Estado para la protección de los consumidores en el gobierno de Schröder. Los fumadores, a su vez, se colocan bajo la protección de Marianne Tritz, que en otros tiempos estuvo a cargo de la recolección de donativos y de las relaciones con las empresas para el grupo Verde en el Bundestag; hoy la ex-diputada hace lobby para la Federación Alemana de Industrias del Tabaco (DZV). Defender el cigarrillo es una causa “super excitante“, explicó con motivo de su contratación. Sin embargo, ante la pregunta de si su gusto por la aventura podría arrojarla algún día en los brazos de la industria nuclear, la militante ecologista dio una respuesta decepcionante: “Es algo que queda totalmente excluído”.

Sin embargo, la energía nuclear ya no es un tabú entre los ecologistas. Margareta Wolf, diputada verde en el Bundestag durante 13 años, integró en 2008 el staff de la agencia de comunicación Deekeling Arndt Advisors, donde enseña las virtudes del greenwashing a las industrias del átomo. Su designación coincidió casi con la de Rezzo Schlauch, figura del partido y ex.tribuno de los Verdes en el Bundestag, reubicado luego en la administradora de centrales nucleares EnBW. En cuanto a Michaele Hustedt, diputada verde durante once años y experta en temas energéticos en los talk-show de la televisión alemana, actualmente anima la página corporativa “energías renovables” de RWE, el segundo mayor proveedor de energía nuclear Alemana.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE), organismo que depende de la OCDE, publicó hace ya seis años en un estudio (Saving oil in a hurry) en el que propone algunas medidas para reducir nuestro consumo de petróleo. El profesor Mariano Marzo, catedrático de recursos energéticos de la Universidad de Barcelona y reconocido como el máximo exponente del país en la materia, no se cansa de nombrar este informe en cada entrevista en los medios, con la esperanza de que llegue pronto el día en que la subjetividad (y demasiadas veces el populismo) de la política se someta a la ciencia allí donde la ésta haya arrojado su luz.

El informe propone una serie de medidas que clasifica según su impacto.

Como se puede ver en esta tabla situada en la página 19 del informe, en el apartado Executive Summary (Resumen Ejecutivo), entre las medidas más eficientes se encuentra la reducción de la velocidad  a 90km/h. Otras medidas que describe el informe son compartir vehículos, la restricción del uso del vehículo privado, el fomento del uso del transporte público mediante reducciones de las tarifas o la promoción del teletrabajo.

Pero por algún sitio hay que empezar. Así que el gobierno, por fin, ha decidido dar un paso (aún demasiado pequeño) en esa dirección. Que el objetivo de la medida sea o no recaudatorio es irrelevante para el caso que nos ocupa, la cuestión es que la medida es un paso en una buena dirección.

Aún así, políticos, periodistas y población en general se dedican estos días a ver quien la dice más gorda. “Mi mecánico dice que”, “el otro día hice la prueba con mi coche”, “10km/h no se notan” y “depende del par-motor” están entre los greatest hits de una población de mente oscurecida por el analfabetismo supino de aquel para el que un prejuicio vale más que un dato. Señores, en este universo más trabajo implica mas energía. Estamos negando el Primer Principio de la Termodinámica.

La gráfica que se muestra a continuación es de elaboración propia a partir de una de las tablas del informe de marras. El eje de las abcisas contiene decimales porque es el resultado de la conversión de millas a kilómetros. Podemos observar un mínimo global entre 80,6 km/h y 88,7 km/h, lo que algunos denominam “óptimo energético“. Por debajo de 80 km/h, el consumo no se mueve mucho, pero por encima de 90 el consumo vuelve a dispararse. La gráfica está sacada de una muestra de 9 modelos de coches fabricados entre 1988 y 1997. Los escépticos dirán que esta gráfica no es válida en 2011, y tendrán razón. La gráfica puede haber cambiado de dos formas: aumentando la eficiencia en general, o aumentando la eficiencia relativa de las velocidades más altas. En el primer caso tendríamos una gráfica de la misma forma, con el mismo punto óptimo pero desplazada toda ella hacia abajo. En el segundo caso el mínimo de la gráfica se situaría más a la derecha, pero parece difícil que esto signifique un mínimo en 120km/h, 40km/h más a la derecha . Por otro lado durante los últimos años se ha implantado el diesel, que contamina más que la gasolina pero es más barato por estar subvencionado. La invasión del diesel se comería, por tanto, estas mejoras de rendimiento.

Estos informes, como la mayoría de los informes científicos a los que tenemos acceso, los elaboran científicos que trabajan pagados con dinero público, así que no estaría de más que empecemos a hacerles caso. O acabemos esta farsa y dejemos de subvencionar la ciencia.

Por cierto, apunte para periodistas que quieren hacer bien su trabajo: dejemos de hacer caso a los informes del RACC, que  no es un comité científico sino un lobby del automóvil.

(Perdón por el título pretencioso)

El 50% de la energía primaria que se consume en España es para transporte. De ese 50%, el 95% es petróleo. Los países con más deuda externa, Grecia, Italia, Irlanda, Portugal y España, son los más dependientes del petróleo.

El precio del petróleo seguirá subiendo y en veinte años el barril de crudo costará el doble que ahora. Mariano Marzo hace el silogismo que se desprende de esto: cuando busquemos un trabajo tendremos que hacer cálculos sobre si el precio del transporte hasta el lugar de trabajo nos compensa el salario que nos pagan.

Probablemente esta situación empuje a una (por fin) vasta red de transporte público y a (por fin) la consolidación del teletrabajo. La red de transporte público solo será factible en zonas densamente pobladas como Barcelona, Madrid, o Sevilla. El resto del país (y del mundo) no tendrá otra salida que el teletrabajo para aquellos oficios cuya naturaleza lo permita. La implantación del teletrabajo permitirá (al menos debería) una mejor conciliación de la vida familiar-laboral y los sindicatos estarán contentos por ello. Pero se perderá el contacto con los compañeros y, parafraseando a Zygmunt Bauman, la oficina perderá su doble carácter de lugar de encuentro entre trabajadores y empresarios, pero también de campo de batalla. La lucha colectiva será cada vez más complicada porque el e-mail (o el skype) con los compañeros esconde el calor humano, la confianza y la solidaridad que genera la convivencia diaria.

Pongamos por caso a los traductores. La mayoría de traductores trabajan como autónomos, muchos de ellos desde casa, conformando el último eslabón de una cadena de subcontrataciones. Cobran por palabra traducida. Con la crisis como excusa, cada una de las empresas que conforman la cadena de subcontratación intenta minimizar el precio por palabra. Muchos traductores se ven obligados a competir a la baja con sus compañeros para perjuicio de todos, y solo aquellos traductores que tienen una buena cartera de clientes pueden resistir el chantaje. La organización colectiva de este sector de autónomos es cien veces más dificil que la de los trabajadores de la Seat. Un traductor no conoce, más que por e-mail, a muchos de los compañeros que traducen para las mismas empresas, así que el traductor que tenga voluntad de organizar una lucha colectiva para subir el precio por palabra lo tiene dificil. La máquina del café, la hora de la comida, y las cervezas son un gran catalizador de reivindicaciones laborales.

Modelos energéticos radicalmente diferentes conllevan modelos de sociedad radicalmente diferentes. Hay que ver esta entrevista a Mariano Marzo:

Hay muchos datos de archivo relativos al comportamiento de los pasajeros de un barco cuando se está hundiendo. Hay un hecho común: que los pasajeros no se suben inmediatamente a los botes salvadidas, sino que suelen esperar por lo general hasta el último momento. Esto así porque cuando tienen que decidirse  entre lo conocido y lo desconocido la gente suele optar por lo conocido, aunque sea la peor opción.

Esto suele ocurrir especialmente cuando el barco se hunde poco a poco y aún hay luz y calefacción en los camarotes. Nadie se precipitará hacia los botes salvavidas. La gente empezará a racionalizarlo: ¿tenemos verdadera certeza que se está hundiendo el barco? ¿realmente estaremos más seguros en los botes salvadidas? ¿seguro que la tripulación reparará la vía de agua? El capitán nos dirá lo que hay que hacer. Alguien vendrá a ayudarnos.

Pero tenemos que elegir.

Un año sin petróleo (2008) es un pequeño documental de un tipo finlandés que decidió vivir -mujer e hijos también iban en el pack- un año minimizando el consumo de petróleo y derivados, y que bien podría hacer acabado en divorcio. La película no duró mucho en los cines, pero aquí la podéis ver online. Eso sí, antes de ver la película y para que cunda el pánico os recomiendo muy mucho este artículo sobre petróleo, reservas y un poquito de geopolítica.

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Este blog, como su nombre indica, pretende ser de política incluida la política baetulense. "La maldekstra kolono" en esperanto significa "La columna izquierda". Está claro que colono es columna y, por eliminación, maldektra es izquierda (dekstra es derecha, y en esperanto los antónimos se forman con el prefijo mal-). Decía que esto se llama "La columna izquierda", no "La columna derecha", así que si sacrilizas la propiedad privada, si defiendes los crucifijos en la escuela, si dices "perroflauta" con la boca torcida, si crees en las fronteras, en la militarización, y en todas esas mindongas que te han metido en la cabeza entonces, amigo, este blog no te va gustar.

El título del blog es en esperanto porque si un día tengo que utilizar una lengua internacional para un artículo que quiero que lean mis lectores en Pekín o en Pokón, utilizaré el esperanto (que puedes aprender, gratis y en un periquete, en webs como http://es.lernu.net). Y porque aceptar el status quo es morirse de asco.